En el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, la experiencia turística comienza mucho antes de sumergirse en el mar. Desde el primer contacto en muelles, playas y puntos de alta afluencia, la seguridad es un componente esencial para garantizar una estadía tranquila y memorable.
A través de la Secretaría de Turismo, se desarrollan actividades de sensibilización orientadas a acompañar, orientar y proteger a los visitantes en cada etapa de su recorrido por el destino.
En los muelles, los equipos brindan información clave para un desplazamiento seguro; en las playas, refuerzan recomendaciones y acompañan a los turistas en el disfrute responsable de los espacios; y en cada punto estratégico, se mantiene una presencia activa para prevenir riesgos.
Estas acciones incluyen la promoción del uso adecuado de elementos de seguridad, como el chaleco salvavidas en actividades marítimas, así como la vigilancia constante en el mar, contribuyendo a reducir incidentes y fortalecer la confianza de quienes visitan las islas.
Más allá de una medida preventiva, la seguridad turística es parte de la experiencia: un esfuerzo articulado que permite que cada visitante pueda enfocarse en lo más importante, disfrutar.
Porque un destino seguro no solo se construye desde las instituciones, sino también desde la corresponsabilidad de quienes lo visitan y de quienes trabajan día a día por su bienestar.





